terça-feira, 24 de junho de 2008

El teléfono...

No me contestas.
Y yo que necesito hablarte, mi amor
Decirte que me siento puelvo y el mundo es mar
confesar que mi corazón es de cristal
que me da miedo dejarlo caer
pues anda tan pesado...


Y sabes, todo es hielo
no hay chocolate que console
ni yoga que traiga un minuto de paz
y mucho menos un oído que me comprenda
como lo haces tu

La espera



Allá afuera, sólo hay frío
Pasos indiferentes, viento
Soledad, nieve congelante
Un dolor agudo en el pecho
Me huyo
Me refugio dibujando con hilos
El futuro contigo
Con florcitas bordadas en sábanas
Para que sean testigo de nuestro amor.
Coser soñando
Para apagar el dolor de tu ausencia
fortalecer el alma
y esperar llena de esperanzas y deseos
encontrar mi hogar en tu abrazo otra vez