sábado, 22 de setembro de 2007

Vida

La vida es una lucha entre lo que es triste y lo que es bello. Cuando la belleza supera la tristeza, los ojos son luz, que resplandecen, por minutos que sea, la seguridad de vivir. El corazón repleto de belleza deja el alma sonreír.

Cuando la tristeza es suprema, usa la belleza para probar la duda. Los ojos entonces son cristales, que anuncian que los espacios del corazón están ocupados por una abrupta melancolía. El alma sufre, perdida, contornsionándose con la duda de no comprender porque allí está.

Muchas son las batallas. Y en la alternancia de los vencedores, vivimos entre la duda y la seguridad, entre la emoción y la razón. Entre lo que es triste y lo que bello es.

Um comentário:

Anônimo disse...

Ojo, Damiana: "contorciéndose" no existe en español. Sí, "contornsionándose". De todos modos, se aprecia lo que querés expresar. Este texto me recuerda, por su forma, a los de Cioran: breves, pero van a fondo, como un cuchillo que busca el hueso, es decir, el encuentro con la verdad. Sin embargo, al texto le falta dinamismo, tal vez debido a tus vacilaciones con el idioma. Es difícil escribir en una lengua que no es la nuestra. Pero no es imposible: atrapar el espíritu de una lengua es una tarea ciclópea, pero eso es lo bello: una tarea para Quijotes.
¡Muy bello tu poema!
marcelo jaurane